Sita Nara
La voz detrás de Plano9: un cuaderno, una máscara y una sombra que todavía se están escribiendo.
Quién escribe esto
Sita Nara no es una firma ni un seudónimo en el sentido habitual. Es el nombre que le hemos dado a la voz que sostiene tres secciones de esta revista —El cuaderno de Nara, Habitando la máscara y El espejo de la sombra— y que las atraviesa a todas con la misma obsesión, mirada desde tres distancias distintas.
En el cuaderno, esa voz anota en bruto: fragmentos, fechas, salas de cine vacías, insomnios. Es el material sin editar, el que todavía no sabe en qué se va a convertir. En "Habitando la máscara", la misma voz se detiene a mirar de frente lo que mostramos al mundo —la versión de nosotros que hemos aprendido a representar tan bien que a veces se nos olvida que es una representación—. Y en "El espejo de la sombra", mira hacia el otro lado: lo que queda fuera de esa máscara, lo que se reprime durante tanto tiempo que acaba por exigir su turno.
Tres secciones, una sola pregunta sostenida a lo largo de todas ellas: ¿qué queda de una persona cuando se le quitan las capas que ha ido acumulando para poder funcionar en el mundo? Plano9 no tiene una respuesta cerrada. Tiene, en cambio, un método: mirar el cine y las narrativas que nos importan como si fueran espejos, y anotar honestamente lo que devuelven.
Por qué el cine
Todo lo que se publica en esta revista —ya sea una crítica de una película, un ensayo sobre una serie o una entrada de este cuaderno— parte de la misma convicción: las historias que elegimos mirar con atención no son un escape de nuestra propia vida, son una forma indirecta de ocuparnos de ella. Wong Kar-wai, Bergman, Aronofsky o el drama histórico de una serie de televisión no están aquí como objeto de análisis frío, sino porque cada uno, a su manera, ha señalado algo sobre la identidad que a Nara —a nosotros— nos costaría decir de forma más directa.
Una firma en construcción
Este "about" está deliberadamente incompleto, igual que lo está el cuaderno que le da nombre a la sección. Sita Nara no es un personaje cerrado ni una biografía que contar de una vez: es el hilo que iremos tirando número a número, entrada a entrada. Si has llegado hasta aquí después de leer alguna de las otras secciones, ya sabes más de esta voz de lo que este propio texto podría resumir.
Gracias por leer hasta el final. Vuelve cuando quieras: el cuaderno siempre tiene una página en blanco esperando.